viernes, 13 de junio de 2008
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Somos un grupo de estudiantes de la Maestría en Lingüística y Español de la Universidad del Valle, interesados en mejorar la calidad de nuestra docencia. Por lo que proponemos este espacio para reflexionar sobre la escritura académica en la universidad. ¡Participa!
Introducción:
En el presente informe se intentará dar respuesta a cinco preguntas: 1.- ¿Cómo son las condiciones institucionales que subyacen a la experiencia o propuesta de prácticas de escritura?; 2.- ¿Cómo justifican las ponencias la presencia o necesidad de prácticas de escrituras en la universidad?; 3.- ¿Qué se pide escribir a los estudiantes?; y dos preguntas finales que se tratan bajo un mismo numeral(4).- ¿Qué apoyos reciben los estudiantes antes, durante y después de la escritura de textos? ¿Qué se hace con los escritos de los estudiantes?. Estas preguntas se abordan desde el estudio de las siguientes ponencias que a continuación se relacionan:
a.- Escribir en la Universidad: (Reflexiones sobre el proceso de composición escrita de textos académicos), por Alfonso Vargas Franco; profesor del Departamento de Lingüística y Filología, Escuela de Ciencias del Lenguaje, Facultad de Humanidades, Universidad del Valle, Cali ,Abril 24 de 2007
b.- Escritura para el Reconocimiento del Sujeto primer paso para el Aprendizaje, presentada en el XXIII Congreso Nacional de Lingüística, Literatura y Semiótica, por los profesores Luís Emilio Mora Cortés y Esperanza Arciniegas; profesores de la Facultad de Humanidades de la Universidad del Valle, Escuela de Ciencias del Lenguaje.
c.- “La lectura y la escritura en la formación de los profesionales”.; presentada en el Seminario: Leer y Escribir en la universidad; Septiembre 11 y 12 de 2003, Santiago de Cali, Ciudad Universitaria de Meléndez; Por: Olga Lucía Arbeláez y Adriana Alvarez, de la Universidad Pontificia Bolivariana - Escuela de Educación y Pedagogía.
d.- “Proyecto “Leer y escribir en la universidad””; presentado en el Encuentro Nacional sobre Políticas Institucionales para el Desarrollo de la Lectura y la Escritura en Educación Superior, organizado por la Asociación Colombiana de Universidades - ASCUN y la Universidad Sergio Arboleda, Abril 26 y 27 de 2007; ponente: Luis Bernardo Peña, de la Universidad Pontificia Universidad Javeriana –Bogotá
Con este informe espero contribuir a fijar la atención , a pequeña escala, sobre cómo en unas ponencias se reflejan, hasta cierto punto, realidades o enfoques de las prácticas de escritura en la universidad colombiana.
1.- ¿Cómo son las condiciones institucionales que subyacen a la experiencia o propuesta de prácticas de escritura?
Las condiciones institucionales las vamos a entender desde aquellas políticas y dinámicas que se generan en la institución para concebir, formular, desarrollar y evaluar la experiencia o propuesta que presenta la ponencia.
Las cuatro ponencias objeto de análisis tienen como soporte institucional que se desarrollan a partir de cursos que ofrecen las universidades, pero la génesis de esos cursos, su enfoque, didáctica, evaluación y las relaciones entre los docentes para sus concepción y desarrollo presentan características diferenciadas para cada caso.
La ponencia: Escribir en la Universidad (Reflexiones sobre el proceso composición escrita de textos académicos), es una propuesta de reflexión teórico- práctica que se apoya o se ilustra a partir de la experiencia que el profesor ha tenido: “En los cursos de Comprensión y producción de textos académicos y Composición escrita que he dictado en la Escuela de Ciencias del Lenguaje y el Instituto de Educación y Pedagogía”. No hay indicios, en la ponencia, que un grupo de profesores o un organismo de la Universidad del Valle haya sido participe activo en la decisión de la concepción y desarrollo particular de dichos cursos.
La ponencia: “Escritura para el reconocimiento del sujeto primer paso para el aprendizaje”, da cuenta de una experiencia institucional que se viene desarrollando: “ desde 1999 con los estudiantes que ingresan al primer semestre de los programas de Licenciatura en Lenguas Modernas y en Lenguas Extranjeras de la Escuela de Ciencias del Lenguaje de la Universidad del Valle y que cursan la materia Lenguaje y Creatividad.”
La concepción del curso, según los ponentes, se enmarcan en una perspectiva y trabajo de grupo: “En la Escuela de Ciencias del Lenguaje, los programas de Licenciatura han enfocado sus actividades a la formación de un sujeto constructor de conocimiento. Por eso su trabajo se orienta hacia los procesos de investigación en el aula y el trabajo metacognitivo que hacen énfasis en la formación de sujetos estratégicos que asumen, controlan y evalúan sus propios procesos. Por esta razón en los primeros semestres de la carrera se realizan actividades de introspección, para indagar de esta forma sobre las características de los estudiantes, sus búsquedas personales, los modelos pedagógicos que traen como consecuencia de sus experiencias de aprendizaje, etc. Con todo este bagaje se acercan a la escritura como una experiencia personal”.
Con respecto a la ponencia presentada por la Universidad Pontificia Bolivariana, deja en claro que se trata de una política institucional la adopción tanto de los cursos como de sus enfoque temáticos y didácticos a partir de los proyectos: Redacción, Composición y Lectura y el proyecto Lenguaje y Cultura. Estos cursos se adoptaron con apoyo de la Universidad: "la universidad brinda el apoyo institucional a un grupo de docentes cuya dedicación esté orientada al trabajo con la lectura y la escritura en su calidad de objetos de estudio. En este marco surge el proyecto de investigación en procesos de Redacción y Comprensión Lectora para el contexto universitario (R.C.L.) [2], al tiempo que se institucionaliza una cátedra que atienda las necesidades que el equipo empieza a evidenciar en torno a la producción y la comprensión textual.” Y más adelante señala: “Y los proyectos de R.C.L. y LENGUAJE Y CULTURA son parte del Área de Español de la Escuela de Educación, desde donde se vinculan a la estructura curricular en lo relacionado con el énfasis.
Todos los estudiantes de la Universidad deben tomar el curso de Lenguaje y Cultura, para el caso de los estudiantes de humanidades y educación existen niveles adicionales: curso de producción y comprensión de textos y el curso procesos lectoescriturales en la educación básica. Esta política institucional se aplica también a los cursos de extensión que ofrece la Universidad, por ejemplo, a los profesores de la educación básica y media.
Pasando a la ponencia:” Leer y Escribir en la Universidad”, presentada como una experiencia desarrolla en la Facultad de psicología de la Universidad Javeriana- Bogotá, podemos ver que explícitamente expresa que nació de la iniciativa de un grupo de docentes, que cuenta con respaldo institucional y que se visora ampliación a otras áreas:“El Proyecto se inició con un ciclo de jornadas de reflexión sobre el papel de la lectura y de la escritura en el proceso de formación, en las que participó todo el claustro de profesores. Como una conclusión de estas jornadas, la Facultad decidió asumir una postura preactiva frente a los problemas de lectura y escritura de los estudiantes..”
Dos citas más que dan cuenta del carácter institucional y grupal del trabajo que reseña la ponencia: “El PRIN ha sido seleccionado dos veces por la Vicerrectoría Académica como una experiencia innovadora para el mejoramiento de la docencia, en el marco del Plan de
Formación Permanente del Profesor Javeriano…” ,y, “El Proyecto se desarrolla mediante un trabajo conjunto con los profesores de cuatro asignaturas obligatorias de primer semestre: Introducción a la Psicología, Psicología en el Siglo XX, Psicobiología e Individuo y Sociedad…”
Además, el trabajo de los profesores con la escritura académica la Facultad lo ha proyectado a otras asignaturas: “Además de continuar apoyando el trabajo de lectura y escritura de los estudiantes de primer año, el proyecto se propone ampliar su acción a otras áreas y a otros grupos de estudiantes de la Facultad. En 2006 se realizó un taller de escritura exploratoria sobre la pregunta de investigación, con un grupo de estudiantes que estaban empezando su trabajo de tesis.”
Finamente, destacamos aquí que de las cuatro ponencias presentadas es la única que incluye un trabajo conjunto de profesores especialistas en español y profesores de otras áreas; además que vincula a estudiantes como tutores, que aportan ala reflexión sobre el curso. Esta forma de abordar el trabajo, parte de la concepción de que la escritura es una práctica compleja que demanda el trabajo cooperativo de los implicados.
2.- ¿Cómo justifican las ponencias la presencia o necesidad de prácticas de escrituras en la universidad?
En la ponencia: “Escribir en la Universidad (Reflexiones sobre el proceso composición escrita de textos académicos.)” , a partir de consideraciones sobre el papel de la escritura académica en la formación de los estudiantes universitarios y de las carencias de una competencia adecuada de estos para atender las exigencias de una escritura cada vez más compleja, justifica la enseñanza de la escritura en la universidad no sólo como una asignatura especial, sino a través del currículo.
Destacamos aquí que la ponencia del profesor Vargas plantea la necesidad de la escritura en la universidad como herramienta para formar ciudadanos y no sólo para la formación disciplinar.
La ponencia: “La escritura para el reconocimiento del sujeto primer paso para el aprendizaje”, considera que los estudiantes que recién ingresan al universidad tienen una experiencia meramente instrumental de la escritura , “hacer la tarea para el profesor”, y por esto: “la escritura en los primeros semestres busca una reconciliación entre el estudiante como sujeto, su entorno, sus experiencias para reconstruirse a través del lenguaje escrito.”
Para el ponente de la Universidad Javeriana, la escritura en la Universidad se justifica como instrumento de cualificación de los procesos de enseñanza y de aprendizaje, como una alfabetización académica desde las disciplinas, como una herramienta de desarrollo del pensamiento independiente, de la comunicación y del espíritu de indagación.
La escritura es vista no sólo desde sus aspectos cognitivos, sino como prácticas sociales y culturales, lo cual implica considerar contextos institucionales, prácticas pedagógicas, prejuicios, representaciones y sistemas de creencias que tienen los profesores y estudiantes. También el valor y autoridad de los textos hay que referirlo a las prácticas extratextuales y a las interacciones que mediatizan sus usos educativos.
Finalmente, y a modo de reiteración, la escritura enseñada de las disciplinas permite el ingreso del estudiante a prácticas discursivas propias de la disciplinas, como parte integrantes de estas.
Muy importante, consideramos el hecho que en la ponencia de la Universidad Pontificia Bolivariana no sólo se aduzcan razones, para explicar la necesidad de prácticas de escritura en la universidad, desde las carencias que traen los estudiantes al ingreso a esta, asunto que ya han abordado las otras ponencias, sino que indique que esas carencias se perpetúan en la universidad misma por la poca producción escrita de profesores y estudiantes y, también, por la circulación escasa de textos originales y completos. A todo esto, a partir de evaluación que han hecho, se añade que las prácticas de escritura por áreas, inclinan la formación de la competencia lectora y escritura hacia determinados énfasis: “De la interpretación de los resultados de las pruebas 1996 - 2003, se destaca el hecho de que los estudiantes de la Escuela de Ingeniería, en sus diferentes programas, muestran una tendencia hacia la aprobación en los ítemes que evalúan la comprensión de lectura a diferencia de los estudiantes que hacen parte de las Escuelas de Ciencias Sociales que muestran una tendencia de mayor porcentaje de aprobación en el ítem en el que se evalúa el nivel extratextual de la lectura y el dominio del código escrito en la redacción de texto argumentativo. Por tanto el proyecto trabaja sobre la hipótesis según la cual el diseño curricular y las prácticas docentes son generadoras o mantienen actitudes de los estudiantes hacia el uso de la lengua escrita; hipótesis que resulta contraria al supuesto de acuerdo con el cual quien lee, escribe; y, quien escribe, lee. “.
3.- ¿Qué se pide escribir a los estudiantes?
En la propuesta reflexiva del profesor Alfonso Vargas, desde la óptica de la escritura para la: “ formación profesional, ciudadana y personal”, se propone el abordaje de la escritura desde distintos géneros, tipos textuales y modos de organización, pero su experiencia pedagógica la presenta desde la escritura de un artículo de opinión, a partir de un texto de Oscar Collazos sobre la crisis de la escritura.
Por otro lado, la propuesta de la escritura desde el reconocimiento del sujeto, parte de un proceso de escritura de tipo de texto: autobiografía, que se puede ubicar en un género literario, y con un modo de organización fundamentalmente narrativo.
La anterior clasificación la hago apoyándome en el hecho que: a.- el curso se denomina Lenguaje y creatividad; b) ”se trabaja básicamente sobre el reconocimiento de diversas manifestaciones del lenguaje creativo a través de la escritura y la lectura de textos líricos y narrativos; del análisis de películas que muestren la relación lenguaje y pensamiento; se analizan textos de pintura y vídeos como una nueva forma de leer el mundo, se explora y se hace narrativa oral. Todo esto para el desarrollo y comprensión de la metáfora como forma de creación de sentido.”; c) además, el propósito del curso es el uso creativo y lúdico del lenguaje.
Como se puede colegir de la anterior cita, también se trabaja un género oral secundario(narraciones orales, precedidas o paralelamente con lectura y escritura), y géneros propios del cine.
Para nada se muestra la articulación con otros géneros y tipos de texto disciplinares, por tanto, este “primer paso para el aprendizaje”, ha de suponer que en una etapa posterior aborda géneros y tipos textuales ligados a las disciplina; sin embargo, dice que en los primeros semestres la formación se encamina a actividades de introspección del estudiante: ¿Implica esto la permanencia o predominancia de la narrativa y la descripción?
Hacer un análisis de los géneros y tipos textuales, que se promueven en la experiencia presentada por la Universidad Pontificia Bolivariana, escapa, en cierto sentido, a este estudio, por el momento, pues es muy poco precisa la explicitación que al respecto se hace el tal documento, pero una primera aproximación es que la ponencia rescata en valor que tienen las prácticas de escritura en contexto, en las disciplinas y en a formación de los grandes debates o asuntos que competen a la sociedad, lo cual nos hace suponer que se trabajan diversos géneros, tipos y modos de organización textual.
A la anterior consideración se une el hecho que la ponencia señala que: “el trabajo por núcleos temáticos (la ciudad; la escritura, entre la norma y el estilo; y, la lectura abductiva de hechos de la lengua) a partir del desarrollo de proyectos de indagación. Prácticas como la elaboración de resúmenes, reseñas, relatorías, ensayos e informes al tener un contexto definido por el proyecto deben responder a intenciones pragmáticas contextuales, quedando determinada la funcionalidad del texto en el hecho cognitivo-comunicativo, con lo cual los parámetros de evaluación son más fácilmente definibles para ambas partes: productor y receptor del texto. “. Esto nos muestra que diversidad de prácticas y una gama variada de tipos textuales (resúmenes, reseñas, relatorías, ensayos,..), el problema consiste en determinar si es una declaración de principios o una práctica que se lleva a cabo.
Es importante para este trabajo, los profesores producen módulos; asi mismo, el programa contempla la utilización de diferentes formatos tanto impresos como digitales y soportes de medios.
En la ponencia de la Facultad de psicología, de la Universidad Javeriana, que esta enmarcada en una concepción de trabajar la escritura desde las asignaturas y necesidades de contexto, se da cuenta del trabaja sobre proyecto de indagación que incluye prácticas de escritura del género académico, se trabajan diferentes tipos textuales relacionados con las fases de desarrollo del proyecto: Texto exploratorio: la pregunta y su justificación; Escribir sobre lo que leemos: la revisión bibliográfica, planeación del ensayo y finalmente la redacción del ensayo.
Unido a lo anterior se puede entrever, que se cultivan modos de organización: descriptivos, explicativo y argumentativos.
En esta experiencia los profesores también producen textos para el curso: guías y se considera el uso de los medios para tutorías que incluyen la escritura.
4.- ¿Qué apoyos reciben los estudiantes antes, durante y después de la escritura de textos? ¿Qué se hace con los escritos de los estudiantes?
En la ponencia del Profesor Vargas, se puede ver que hay un punto de partida y apoyo para la escritura: la lectura de buenos escritores, para:”(…)aprender cómo organizan y desarrollan sus textos, para conocer su técnica y las estrategias que emplean para argumentar sus puntos de vista, definir o explicar sus conceptos.”
Se entiende de las declaraciones sobre la complejidad de la escritura como proceso que se realizan actividades a comprender c{omo se escoge un tema apropiado, c{omo se realiza un plan de escritura, cómo se construye una introducción...
Concede, el profesor Vargas, particular importancia a la revisión entre pares de los escritos: “En el caso de la revisión colectiva, nos parece que este tipo de actividad constituye una herramienta poderosa para evaluar distintos aspectos del proceso de producción de un artículo académico, porque ayuda a objetivar la mirada del escritor sobre el producto, sin desconocer las etapas que se tuvieron que pasar hasta llegar a una “versión final o definitiva”. Al mismo tiempo, este tipo de tarea se puede convertir en un fructífero diálogo entre profesores y estudiantes sobre el aprender a escribir, sobre los logros, retos y dificultades que genera la escritura, así como una fuente de goce para quienes participan de ella.”
Además, se le presta un apoyo al alumno después de realizada su escritura: “El encuentro permanente con mis estudiantes en el aula, en mi oficina y en algunos momentos en la cafetería para conversar sobre sus textos escritos, revisar sus planes textuales, sus borradores y sus ensayos finales me ha enriquecido profundamente; confieso que he aprovechado todas estas ocasiones para aprender más sobre el acto de enseñar a escribir, y sobre todo porque el diálogo con estos jóvenes me ha permitido, también, pensarme a mí mismo como escritor.”
En la ponencia: “Escritura para el reconocimiento del sujeto primer paso para el aprendizaje”, se hace explícito un apoyo al estudiante para la escritura a partir de la lectura: “Así, el proceso se alimenta de la lectura y análisis de poesía, escritura de Haikus, análisis de películas, de pinturas, de cuentos orales (“cuentería”) y escritos”, de las observaciones en clase, de las revisiones entre pares.
Llama la atención en esta ponencia que se habla de acercamientos naturales del estudiante a los procesos de escritura: “la voz natural” del estudiante, “La segunda tarea es llevar a los estudiantes de una manera natural a la exploración de diferentes formas de comunicación. Para ello se trabaja básicamente sobre el reconocimiento de diversas manifestaciones del lenguaje creativo a través de la escritura y la lectura de textos líricos y narrativos;...” y, además, que para escribir textos líricos y narrativos sea suficiente la lectura de los mismos; esto parece indicar que hay una tendencia a confundir los procesos de escritura con los de lectura, a pesar de que entre estos dos procesos existe recíprocidad.
La ponencia de la Universidad Pontificia Bolivariana no presenta cómo en el proyecto de enseñanza se prevé el acompañamiento al estudiante, excepción hecha de la mención de dos módulos para acompañar al estudiante en su tarea de escribir, pero sí hay una declaración de cooperación entre el experto y aprendiz, reitero, sin decir cómo se materializará esa cooperación.
El trabajo que lleva a cabo la facultad de Psicología de la Universidad Javeriana-Bogotá, desde la lectura de su ponencia, se ve más definida que en las anteriores ponencias el trabajo de acompañamiento al estudiante durante las diferentes fase del proceso de escritura; entre esos acompañamientos o actividades de apoyo y recursos que se brindan están: Talleres, guías escritas(como las siguientes, entre otras: ¿qué es y cómo funciona un proyecto de indagación?; ¿ El plan de ensayo: orientaciones para su elaboración), tutoría presencial y virtual deliberadamente planeadas, revisión entre pares, cajas de herramientas, coloquios, foros, presentación en power point, socialización de los trabajos finales.
En cuanto a qué se hace con los trabajos de los estudiantes se puede apreciar que: “Los editores de PSIKÉ, la revista de los estudiantes de la Facultad, han propuesto publicar algunos de los mejores ensayos en próximos números. Gracias a la “virtualización” que se está haciendo en la plataforma de U-Virtual, en los próximos días será posible, no sólo publicar los ensayos de los estudiantes, sino también recibir comentarios de los lectores.”